Es hora de invocar
La presencia de los mas
Venid y escuchad
Lux Veritatis
Es hora de despertar
Abrid los ojos
Ved y sangrad
Lux Veritatis
En esta madrugada
La aurora se alza
¡Anunciación!
Oriente amanece
Luces y sombras
Teoría y práctica
Estrellas y rosas
Las ideas se funden
Cíclopes y gigantes
Martillan pensamientos
Volcanal, Volcanal
Martillad nuevamente
Libertad, libertad
Iluminad eternamente
El gran maestro de bronce
Presencia la ceremonia
Son siete iluminados
Son cuatro los iniciados
Inmortales, dormidos
Congelados, esperando
Conspirando, soñando
En su pasado eterno
Glorioso y olvidado
Traiciónes y engaños
El futuro os deparó
Almas, no descanseis en paz
He aquí vuestro presente
Saldad vuestra deuda
Cumplid vuestra promesa
Alejad nuestra tristeza
Venid y reclamad el alma
Que vaga eternamente
Un corazón por otro corazón
Vuestra vida por otra vida
Una promesa por otra
Aquelarre, aquelarre
Ritual sagrado
Por odio, por amor
Por bondad, por maldad
Por vida y por muerte
Otro corazón y una canción
Una melodía y otra invocación
Cánticos y oraciones
Espiritus:
Despertad al llamado
Sombras:
Acudid invocados
He aquí la llave
Que abre las puertas
El gran maestro de bronce
Sostiene y dirige
Mientras leemos el acta
Mientras cantamos al fuego
Y a la estrella de oriente
Liturgia realizada
Misión cumplida
Es hora de invocar...
¡ES HORA DE DESPERTAR!
A nuestros héroes,
A nuestros muertos...
Víctor Antonio Vizcaíno Luzuriaga

La presencia de los mas
Venid y escuchad
Lux Veritatis
Es hora de despertar
Abrid los ojos
Ved y sangrad
Lux Veritatis
En esta madrugada
La aurora se alza
¡Anunciación!
Oriente amanece
Luces y sombras
Teoría y práctica
Estrellas y rosas
Las ideas se funden
Cíclopes y gigantes
Martillan pensamientos
Volcanal, Volcanal
Martillad nuevamente
Libertad, libertad
Iluminad eternamente
El gran maestro de bronce
Presencia la ceremonia
Son siete iluminados
Son cuatro los iniciados
Inmortales, dormidos
Congelados, esperando
Conspirando, soñando
En su pasado eterno
Glorioso y olvidado
Traiciónes y engaños
El futuro os deparó
Almas, no descanseis en paz
He aquí vuestro presente
Saldad vuestra deuda
Cumplid vuestra promesa
Alejad nuestra tristeza
Venid y reclamad el alma
Que vaga eternamente
Un corazón por otro corazón
Vuestra vida por otra vida
Una promesa por otra
Aquelarre, aquelarre
Ritual sagrado
Por odio, por amor
Por bondad, por maldad
Por vida y por muerte
Otro corazón y una canción
Una melodía y otra invocación
Cánticos y oraciones
Espiritus:
Despertad al llamado
Sombras:
Acudid invocados
He aquí la llave
Que abre las puertas
El gran maestro de bronce
Sostiene y dirige
Mientras leemos el acta
Mientras cantamos al fuego
Y a la estrella de oriente
Liturgia realizada
Misión cumplida
Es hora de invocar...
¡ES HORA DE DESPERTAR!
A nuestros héroes,
A nuestros muertos...
Víctor Antonio Vizcaíno Luzuriaga




