Perra pifiada que le pegaron a los representates de la robolución ciudadana en la plaza de toros Quiteña, a decir verdad me parece estúpido lo que hicieron, ¿para que?, si ahora mas que nunca maman de la teta del estado Ecuatoriano.

"¡Ole, ole!", matizado con "¡Libertad, libertad... libertad!" Cartel Levanta a gente en coso taurino. No se sabe cómo empezó, pero, de pronto, la plaza de toros de Quito combinó ayer el "¡Ole, ole!", con "¡Libertad, libertad!".
Ocurrió en el quinto de la tarde. En un extremo de la plaza, que estaba repleta, alguien sacó un cartel con la leyenda: "Yo también le declaro persona no grata". Unos cuantos que se percataron aplaudieron, no así el ex subsecretario de Gobierno Sebastián Roldán, quien criticó al portador del cartel, que se supo que era el coronel Patricio Haro.
Roldán habría pedido también la presencia de la Policía pero, cuando esta se acercaba al coronel, la plaza de toros levantó la voz: "¡Libertad, libertad, libertad!", que recorrió los graderíos.
La gente comentaba lo ocurrido, recordaba lo que sucedió en Guayaquil y la prisión a la que fueron sometidos quienes sacaron carteles declarando al presidente Correa "persona no grata".
De pronto, sin que medie acción alguna, el coro de la plaza cambió; esta vez, todos decían: "Democracia sí, dictadura no". Miles se pusieron de pie. Retornaron a la memoria imágenes del ministro Estrada, de Bucaram, cuando fue pifiado en esa misma plaza.

"¡Ole, ole!", matizado con "¡Libertad, libertad... libertad!" Cartel Levanta a gente en coso taurino. No se sabe cómo empezó, pero, de pronto, la plaza de toros de Quito combinó ayer el "¡Ole, ole!", con "¡Libertad, libertad!".
Ocurrió en el quinto de la tarde. En un extremo de la plaza, que estaba repleta, alguien sacó un cartel con la leyenda: "Yo también le declaro persona no grata". Unos cuantos que se percataron aplaudieron, no así el ex subsecretario de Gobierno Sebastián Roldán, quien criticó al portador del cartel, que se supo que era el coronel Patricio Haro.
Roldán habría pedido también la presencia de la Policía pero, cuando esta se acercaba al coronel, la plaza de toros levantó la voz: "¡Libertad, libertad, libertad!", que recorrió los graderíos.
La gente comentaba lo ocurrido, recordaba lo que sucedió en Guayaquil y la prisión a la que fueron sometidos quienes sacaron carteles declarando al presidente Correa "persona no grata".
De pronto, sin que medie acción alguna, el coro de la plaza cambió; esta vez, todos decían: "Democracia sí, dictadura no". Miles se pusieron de pie. Retornaron a la memoria imágenes del ministro Estrada, de Bucaram, cuando fue pifiado en esa misma plaza.



