Amo Guayaquil como la mayoría de quienes leen estas líneas. Por esto interrumpo mis actividades en la Universidad de Salamanca para enviar esta carta abierta a nuestro alcalde y a nuestra gente.
Este 11 se viene otra marcha. A marchar todos. No sólo por el alcalde, sino porque es una causa local y las causas locales deben ser respaldadas pues nos unen y refuerzan en nuestro objetivo común: LA AUTONOMÍA dentro de la Unidad Nacional.
Señor Alcalde, podemos marchar mil veces y LO HAREMOS, pero eso no cambiará nada. La historia de Guayaquil exige desde 1820, en que fue libre por mérito propio, una sola cosa: AUTONOMÍA. El objetivo y lo único que justifica toda esta lucha de generaciones que recibimos como sagrado legado, es sólo uno: LOGRAR UN ESTATUTO AUTONÓMICO REGIONAL.
Habiendo sido autoridad local en varios gobiernos y habiendo logrado con éxito mis objetivos, sé a ciencia cierta, que el problema para trabajar eficientemente siempre es el mismo: EL CENTRALISMO y la forma diversa de hacer PATRIA que tenemos los Guayaquileños. Esta diferencia sólo se canalizará con éxito a través de un ESTATUTO AUTONÓMICO que nos permita LEGISLAR, TENER UN PARLAMENTO REGIONAL Y UN CONTROL PROPIO DE RECURSOS para impulsar al Ecuador desde su rica diversidad y hacer Patria a nuestra manera: EN LIBERTAD. Esto no es sedición, ni odio, ni separatismo, esto es amar ECUADOR y hacerlo grande, respetando sus históricas y sociológicas diferencias.
En España hoy discutimos fuertemente el estatuto de autonomía de Cataluña. Muchos no apoyan la determinación del pueblo catalán y es admirable como a pesar de ello, TODO un pueblo cerró filas en torno a sus líderes locales para respaldar una posición AUTONÓMICA REGIONAL COMÚN. Los medios de prensa escrita de Cataluña en unanimidad y precedente histórico, reprodujeron un mismo editorial: “La Dignidad de Cataluña” para respaldar ante todo el país su posición local. Tiemble el resto de España, Cataluña está UNIDA en su VISIÓN AUTONÓMICA Y NADA LOS HARÁ CLAUDICAR, ni un Gobierno Central transitorio, ni un Tribunal Constitucional.
Guayaquil sufre su falta de cohesión por los mismos trucos centralistas que nos hacen estudiar desde niños en libros dónde nuestra historia local se cambia, se ensucia o se anula. Guayaquil sufre por la falta de intelectualidad joven que conozca el tema autonómico, tenga argumentos claros para expresarlos de pie en las alturas, tenga espacio en los medios de comunicación y sepa defender el grito regional de nuestra gente, que brota de calles y plazas, e incluso de urnas electorales desde el 23 de enero del 2000. Guayaquil sufre por la falta de liderazgo que la lleve a eso: AUTONOMÍA REAL JURÍDICAMENTE RESPALDADA. El hecho mismo de esta marcha, luego de todo lo que hemos logrado desde 1992, nos demuestra que no basta la “AUTONOMÍA AL ANDAR”, necesitamos concretar el tema de HECHO y de DERECHO. No hay otra salida, no hay otra opción señor Alcalde. Si no, cambiarán los gobiernos centrales, cambiarán los alcaldes de la ciudad y los problemas seguirán siendo los mismos. Vienen siendo los mismos desde 1830 en que Ecuador se constituyó como República.
A marchar pues Guayaquil. Tras usted enfilamos juntos alcalde, pero no para una exigencia transitoria más, sino para reafirmar LA EXIGENCIA, para ratificar LA META, la médula de este conflicto y al mismo tiempo su única posible resolución: QUEREMOS AUTONOMÍA.
Este 11 se viene otra marcha. A marchar todos. No sólo por el alcalde, sino porque es una causa local y las causas locales deben ser respaldadas pues nos unen y refuerzan en nuestro objetivo común: LA AUTONOMÍA dentro de la Unidad Nacional.
Señor Alcalde, podemos marchar mil veces y LO HAREMOS, pero eso no cambiará nada. La historia de Guayaquil exige desde 1820, en que fue libre por mérito propio, una sola cosa: AUTONOMÍA. El objetivo y lo único que justifica toda esta lucha de generaciones que recibimos como sagrado legado, es sólo uno: LOGRAR UN ESTATUTO AUTONÓMICO REGIONAL.
Habiendo sido autoridad local en varios gobiernos y habiendo logrado con éxito mis objetivos, sé a ciencia cierta, que el problema para trabajar eficientemente siempre es el mismo: EL CENTRALISMO y la forma diversa de hacer PATRIA que tenemos los Guayaquileños. Esta diferencia sólo se canalizará con éxito a través de un ESTATUTO AUTONÓMICO que nos permita LEGISLAR, TENER UN PARLAMENTO REGIONAL Y UN CONTROL PROPIO DE RECURSOS para impulsar al Ecuador desde su rica diversidad y hacer Patria a nuestra manera: EN LIBERTAD. Esto no es sedición, ni odio, ni separatismo, esto es amar ECUADOR y hacerlo grande, respetando sus históricas y sociológicas diferencias.
En España hoy discutimos fuertemente el estatuto de autonomía de Cataluña. Muchos no apoyan la determinación del pueblo catalán y es admirable como a pesar de ello, TODO un pueblo cerró filas en torno a sus líderes locales para respaldar una posición AUTONÓMICA REGIONAL COMÚN. Los medios de prensa escrita de Cataluña en unanimidad y precedente histórico, reprodujeron un mismo editorial: “La Dignidad de Cataluña” para respaldar ante todo el país su posición local. Tiemble el resto de España, Cataluña está UNIDA en su VISIÓN AUTONÓMICA Y NADA LOS HARÁ CLAUDICAR, ni un Gobierno Central transitorio, ni un Tribunal Constitucional.
Guayaquil sufre su falta de cohesión por los mismos trucos centralistas que nos hacen estudiar desde niños en libros dónde nuestra historia local se cambia, se ensucia o se anula. Guayaquil sufre por la falta de intelectualidad joven que conozca el tema autonómico, tenga argumentos claros para expresarlos de pie en las alturas, tenga espacio en los medios de comunicación y sepa defender el grito regional de nuestra gente, que brota de calles y plazas, e incluso de urnas electorales desde el 23 de enero del 2000. Guayaquil sufre por la falta de liderazgo que la lleve a eso: AUTONOMÍA REAL JURÍDICAMENTE RESPALDADA. El hecho mismo de esta marcha, luego de todo lo que hemos logrado desde 1992, nos demuestra que no basta la “AUTONOMÍA AL ANDAR”, necesitamos concretar el tema de HECHO y de DERECHO. No hay otra salida, no hay otra opción señor Alcalde. Si no, cambiarán los gobiernos centrales, cambiarán los alcaldes de la ciudad y los problemas seguirán siendo los mismos. Vienen siendo los mismos desde 1830 en que Ecuador se constituyó como República.
A marchar pues Guayaquil. Tras usted enfilamos juntos alcalde, pero no para una exigencia transitoria más, sino para reafirmar LA EXIGENCIA, para ratificar LA META, la médula de este conflicto y al mismo tiempo su única posible resolución: QUEREMOS AUTONOMÍA.
Por:
Ab. Jacobo Quintero Touma
Especialista en Análisis y Resolución de Conflictos
MODERADOR de MONO-LANDIA
Ab. Jacobo Quintero Touma
Especialista en Análisis y Resolución de Conflictos
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