Vamos por partes… la Junta de Beneficiencia de Guayaquil es una entidad “privada” sin fines de lucro dedicada a la labor social, sus hospitales, centros de atención y clínicas se dedican a tratar enfermedades incurables y terminales, esta noble institución Guayaquileña que brinda atención a nivel de todo el territorio Ecuatoriano se mantiene gracias a la venta de una rifa que representa mas del 40% de su presupuesto.

La Junta de Beneficencia de Guayaquil fue fundada en 1888 por un grupo de filántropos liderado por Francisco Campos Coello, a quienes les preocupaban las condiciones de vida de los habitantes menos favorecidos de Guayaquil, ciudad que alberga el 27% de la población del Ecuador.

Los fundadores consiguieron los fondos iniciales gracias a donaciones y legados que se constituyeron en la piedra angular de la obra y compromiso con la comunidad. La Junta de Beneficencia de Guayaquil ha recibido continuamente el apoyo y la confianza de la comunidad y la desinteresada contribución de sus miembros.

La Junta de Beneficencia de Guayaquil ha proporcionado soluciones prácticas y humanas a un gran sector de la población que no cuenta con un seguro médico privado ni está apropiadamente protegido por el sistema de salud pública.

El gobierno de la Revolución ciudadana siempre tuvo como meta destruir a la Junta de Beneficiencia de Guayaquil porque la limpia administración de esta caritativa institución contrasta enormemente con la pésima y corrupta administración del Ministerio de Salud Pública, razón por la cual la gente prefiere mil veces buscar tratamiento en los hospitales de la Junta en vez de los del estado, elevando así el descrédito del gobierno central y el inmenso renombre de la muy ilustre institución Guayaquileña.

La polémica se encendió ultimamente cuando se descubrió que el Código Orgánico de Ordenamiento Territorial, Autonomías y Descentralización (COOTAD) artículo 172, indica que los consejos provinciales y concejos cantonales ahora llamados Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) podrán financiar sus presupuestos con ingresos generados por rifas, sorteos y loterías, entre otros, lo cual haría que la Lotería Nacional, regentada por la JBG, no sea la única en el país.

Si la lotería nacional no es la única y se crean otras que le hagan competencia, la baja presupuestaria que sufriría la JBG sería enorme.

Los gobiernistas hablan de monopolio pese a que está explícito que es una “exclusividad” de caracter caritativo y social a nivel nacional (otorgada como deferencia a su altruismo), y aun si las acusaciones fuesen ciertas… ¿no es un monopolio el IESS?, ¿porque no mejor entonces eliminamos el IESS y creamos un seguro social regional que nos de un mejor servicio que esa porquería centralista?, ¿saben porqué?, pues porque las razones para crear otras loterías son nétamente políticas (un vil ataque centralista).

La Junta de Beneficiencia de Guayaquil atiende a millones de Ecuatorianos en los hospitales que posee tanto en Guayaquil como en todo el Ecuador, estos centros atienden mas a los Ecuatorianos que a los Guayaquileños; si se le quita a la JBG la exclusividad de obtener recursos vía la lotería nacional, ¿por qué seguir atendiendo gente que no sea Guayasense?.

Comprar la lotería es una obligación moral y ética para muchas de nuestras familias Guayaquileñas, es una forma de aportar solidariamente por la atención que recibimos o que recibiremos algún día, comprando la lotería nosotros compramos una atención médica de forma voluntaria, pagamos cuando queremos, pagamos cuando podemos y además nos jugamos la posibilidad que salir con el boleto ganador.

Si ya la gente de otras provincias no van a comprar rifas de la lotería, ¿porque la Junta debe seguir brindando sus servicios a nivel nacional?, que realice entonces una labor tan solo regional, que sea como originariamente se mentalizó, para lo que fue creada, para uso exclusivo de los Guayaquileños y de nadie más.

La Junta de Beneficiencia de Guayaquil debe servir exclusívamente a Guayaquil, debe existir solo por y para los Guayaquileños.

Yo recuerdo como hace años la lotería de Guayaquil pasó a llamarse lotería nacional y hubo grandes polémicas en muchas familias que no querían que nuestros recursos pasen a servir a gente que históricamente siempre ha sido “MALAGRADECIDA”.

La Junta de Beneficiencia ya debe comenzar a vender sus propiedades en el resto del Ecuador y concentrarse en dar servicios solo aquí en Guayaquil, no debe recibir ni atender gente que no sea guayasense, con cédula en mano recibirán la atención médica necesaria solo los nacidos Guayasenses, y quienes vengan de otras provincias pues tendrán que regresarse a sus tierras o pagar un costo equivalente a cualquier clínica particular.

Que vayan a hacerse tratar en sus respectivas Juntas de Beneficencias regionales”.

Es que eso es lo que están buscando… ¿osea qué?, ¿debemos recibir gente de otras provincias que para colmo ya no van a aportar con la lotería (que era una forma de aporte solidario), mientras nuestra gente Guayasense se muere en las calles?, ¿les parece justo que gastemos dinero en gente que no aporta en nada mientras los de aquí si aportan comprando lotería?, a estos extremos tendremos que llegar, a eso nos están orillando, tenemos que pensar primero en nosotros y luego en el resto, la solidaridad se da solo cuando hay prosperidad, si nos quitan nuestra prosperidad se acaba nuestra solidaridad.

Con cédula en mano recibirán la atención médica necesaria solo los nacidos Guayasenses.

¿Como vamos a solventar el gasto que representa tratar a millones de Ecuatorianos si bajan los ingresos?, no vamos a poder hacerlo, es imposible… la única forma de lograr que la Junta no desaparezca es que deje de dar ayuda social en todo el Ecuador y se concentre solo en la gente del Guayas.

Mejor que esto esté pasando, así los Guayaquileños tendremos una atención médica mucho más digna y mucho más ágil.

 

¡GUAYAQUIL POR GUAYAQUIL!